En 2006, el mundo vio lo que podría ser uno de los mejores mundiales. Brasil con Ronaldinho, Inglaterra de Beckham, Francia de Zidane, dos nuevas estrellas aparecían por primera vez: Messi Y Cristiano Ronaldo. Ante todo esto, se impuso la última gran Selección de Italia, que se coronó en Berlín por cuarta ocasión en su historia.