Argentina es una tierra de tango y fútbol. En 1978, el pueblo argentino pasaba por momentos complicados, reprimidos por una violenta dictadura pero tenían la responsabilidad de organizar la Copa del Mundo y además, ganarla. Con una gran generación de estrellas, el entrenador, César Luis Menotti tuvo que tomar la decisión más díficil de su carrera: dejar afuera al joven Diego Armando Maradona. Con la sombra de los militares y los millones de papelitos volando por los estadios, Argentina encontró su primera conquista y tejió la primera estrella en su mítica camiseta albicelesta.